Por ese eterno deseo insatisfecho

Percibimos la realidad, la interpretamos; despues la criticamos y la analizamos, luego proponemos y la transformamos.

sábado, 20 de marzo de 2010

¿Qué le festejaremos al Vicente Nario?

En nuestro país, desde el año pasado, los mandatarios se han preocupado por darle la mejor la de sus fiestas al pueblo.
¿Pero alguien se ha preocupado realmente por qué razón celebraremos?

Bueno, así están algunas de las conclusiones.

- Festejaremos tener un lugar prestigiado entre los 40 países más corruptos
- Ser último lugar de nivel educativo entre 57 países
- Ser el numero 95 de 146 países en protección ambiental
- Ser el país en 1er lugar en obesidad, y el segundo en niños obesos
- Segundo lugar en delitos cibernéticos
- Tercer lugar a nivel mundial en maltratos a menores
- Somos el país sin guerra con más muertes diarias
- Ciudad Juarez, Chihuahua, es orgullosamente la ciudad más violenta del mundo
- Ocupamos el lugar 110 de 134 en mano de obra calificada, o descalificada
- Tercer lugar a nivel mundial en piratería de videojuegos y películas
- 6to lugar en agresiones a periodistas
- 6to lugar a nivel mundial entre los países con mayor presencia de crimen

Y para los que creen que en el deporte México ha sobresalido y que la selección va bien.
Numero de participaciones por país en el mundial de fútbol:


Brasil 19
Alemania 16
Italia 16
Argentina 14
Mexico 13

Todos estos campeones alguna vez en dicho certamen, excepto nosotros claro.

México ha ganado 55 veces medallas olímpicas, mientras USA 2571, Francia 719, Alemania 689, Italia 622, etc etc y etc… ¿Acaso México no tiene mucho más territorio y población que estos países?


Video que me hallé por ahí, del Don Vicente Nario:




Entonces qué festejaremos, algunos responderán que la independencia de 1821 y la revolución de principios del siglo pasado, pero ¿qué se logro con estas dos importantes batallas? Ser el mayor exportador de tomate fresco, a Estados Unidos para que nos lo devuelva en forma de capsu condimentada, además de tener a empresas de Estados Unidos en Sinaloa, explotando a niños en la cosecha.
Que nadie se preocupe, seguramente no muchas personas Recapacitarán al leer esto o ni siquiera lo Leerán, total, México está entre los países con mayor pasividad poblacional.

viernes, 19 de marzo de 2010

Don Trinidad, el hombre más inteligente de la familia murió

Yo estaba desayunando en el mercado universitario, cotorreando y atragantándome de unas quesadillas, como casi todas las mañanas. Muy felices mis compañeros y yo, como casi siempre. Les platicaba a mis amigos sobre la filosofía cínica (que leí en el libro El mundo de Sofía), que la fundó Antístenes, alumno de Sócrates. Los cínicos, del año 400 antes de cristo, creían que la verdadera felicidad es interna, y que no depende de lujos materiales, de poderes como el coercitivo o el político, o de buena salud. También les estaba contando sobre el más famoso de los cínicos, Diógenes, que era discípulo de Antístenes; éste habitaba en un tonel y no poseía más bienes que una capa, un bastón y una bolsa de pan, pues así no era fácil quitarle la felicidad. A manera de anécdota les narré que un día llegó Alejandro Magno a su tonel, se colocó justo enfrente y le preguntó que qué quería, que él le daría todo lo que él quisiera, entonces Diógenes sólo atinó a decirle una cosa: “Sí, que te apartes un poco y no me tapes el sol”. Ahí demostraba que no era fácil quitarle la felicidad a un hombre que sólo vive para él y como consecuencia para el bienestar social porque no le hace daño a nadie, sólo imaginemos cómo sería el mundo si nadie le hiciera daño a alguien. Para no hacer la crónica más larga, mi madre me marca y me da la noticia de que falleció un tío abuelo, que en mi parecer, era casi como el propio Diógenes.

Hombre delgado, de tez morena resultado del trabajo y del sol, bolero de niño, pescador de adolescente, ferrocarrilero de joven y cínico de viejo, creo. En esos momentos, en el momento de imaginarlo sin compañía de nosotros los que sudamos, los vivos, no pude evitar recordar cuando yo era niño, que vivía con él, porque mi papá aun no tenía casa; a la hora de comer, yo y mi hermana nos sentábamos en la sala con nuestra comida, pues en la mesa ya no cabíamos, entonces Don Trini, desde la mesa, nos aventaba pequeñas bolas de tortilla, luego le daba un sorbo a la sopa y después se mofaba volteándonos a ver de reojo, mientras nosotros riéndonos se la devolvíamos. Y mi papá nos regañaba.
Después de haberse jubilado, se dedicó a caminar por el malecón. Un día que salió a pasear como de costumbre, se dio cuenta que podía ganar dinero con seguir caminando y agachándose: juntando botes. De tal manera que su nuevo oficio, ni bueno ni malo, nos benefició a mí y a mis primos, pues el dinero que juntaba por la recolección de botes, de cada mes, nos lo regalaba y nosotros bien gustosos y deseosos nos lo gastábamos en porquerías, y la jubilación quedaba para la comida de la casa, donde vivía mis abuelos maternos, mi familia y una tía más, la hermana más chica de mi mamá. Éramos dos niños y 6 adultos, en dos cuartos.
En realidad nadie se quejaba, nunca nos quejamos, vivíamos bien a gusto con la comida suficiente y, Don Trini nos fue inculcando la idea de no dejarnos llevar por la apariencia ni por los objetos, él siempre decía –sobre todas las cosas, la panza es primero-.

Ahora, por qué digo que fue el hombre más inteligente de la familia. Como él ninguno, ni siquiera tenía cuarto para dormir, no tenía dinero en su bolsa, no tenía más de dos pares de tenis, mas de dos cambios de ropa tampoco tenía, mucho menos perfumes ni carros, no fumaba tabaco ni marihuana y no tomaba alcohol. Lo máximo que tenía era una gran canasta llena de papeles, que siempre estaba arriba del refrigerador, yo creo que había miles de papeles, escrituras de la casa, acta de nacimiento, recibos, abonos, documentos en general; era lo máximo que poseía, he aquí la comparación con el cinismo. También fue inteligente porque nunca se casó ni tuvo hijos. Me torné triste, pero fue lo mejor para él, ya tenía muy avanzado el cáncer en la próstata y sólo sufríamos. Sólo queda recordar, aunque duela, ni para qué intentar olvidar, si los olvidos también duelen.

Le rompieron el corazón

No quiero imaginar su etapa adulta.

¡Quizá sea el nuevo mataviejitas, un asesino en serie o un cronista de futbol!

miércoles, 17 de marzo de 2010

Sociedad banal

Íbamos pasando -Iván, Stuzi y yo- por una de las tantas avenidas impetuosas de Guadalajara. Hablando y observando la publicidad de allá (GDL) mediante espectaculares, que está un poco más desarrollada o más eminente por así decirlo, que en Mazatlán; alcanzamos a ver el siguiente espectacular...



...Que de alguna manera nos impactó. Muy buena publicidad de la librería gandhi. Ya veníamos diciendo este barullo respecto a la imágen y la superficialidad de la sociedad en sí. Un mundo que se basa en el consumismo no es si no un lugar dependiente; ¿en dónde se encuentra la verdadera felicidad si no es uno mismo? Quizá me torné un poco individualista pero, creo que el mundo aspira a ser tan independiente como bien intencionado, donde la innegable adicción de comprar no tenga una conexión emocional. Donde no dependamos de carros, ropa, mtv ni seven eleven para ser felices.


Se cuenta de la filosofía cínica, fundada por Antístenes en Atenas alrededor del año 400 antes de Cristo. Este Antístenes había sido alumno de Sócrates, el que un día iba pasando por un estilo tiaguis, donde vendían un monton artículos, entonces allí se quedó parado y exclamó: "cuántas cosas que no me hacen falta".




"Para los cínicos la verdadera felicidad no depende de cosas externas tales como el lujo, el poder político o la buena salud. La verdadera felicidad no consiste en depender de esas cosas tan fortuitas y vulnerables, y precisamente porque no depende de esas cosas puede ser lograda por todo el mundo. Además no puede perderse cuando ya se ha conseguido.
El más famoso de los cínicos fue Diógenes, que era discípulo de Antístenes. Se dice de él que habitaba en un tonel (tunel o barril) y que no poseía más bienes que una capa, un bastón y una bolsa de pan. (¡Así no resultaba fácil quitarle la felicidad!) Una vez en que estaba sentado tomando el sol delante de su tonel, le visitó Alejandro Magno, el cual se colocó delante del sabio y le dijo que si deseaba alguna cosa, él se la daba. Diógenes contestó: "Sí, que te apartes un poco y no me tapes el sol". De esa manera mostró Diógenes que era más rico y más feliz que el gran general, pues tenía todo lo que deseaba.
Los cínicos opinaban que el ser humano no tenía que preocuparse por su salud. Ni siquiera el sufrimiento y la muerte debían dar lugar a la preocupación. De la misma manera tampoco debían preocuparse por el sufrimiento de los demás.Hoy en día la palabra cínico y cinismo se utiliza en el sentido de falta de sensibilidad ante el sufrimiento de los demás". (El mundo de Sofia, Jostein Gaarder; p. 154,155)

Resistencia Suburbana


Mientras fumo mi dulce hierba miro al cielo y le agradezco a dios, el sol, por darle a mi pobre alma una vez más toda su calor.

Los hijos de la Malinche

Este escrito se basa minimizadamente en la lectura del capítulo "los hijos de la malinche" del libro de Octavio Paz, El laberinto de la soledad.

Es cierto que como mexicanos sorprendemos al extranjero por nuestras ambiguas tradiciones, y no es por nada que los europeos tengan muchas ganas de estudiarnos, analizarnos y comprender la razón de nuestro compañerismo.



En México, nos han explotado de distintas maneras, aquí el campesino trabajó para comer y lo que es furtivo: trabajaba para que todos comamos. El obrero, a diferencia del esclavo, trabaja para asegurar la comida. Y el campesino actualmente en México: no es así -de que siempre le vaya mal- el grueso de ellos, si no la importación de productos los ha despojado de esa no buena ni mala tarea. El desleal TLC ha hecho que venda tomates, lo procesen los estadounidenses, y nos lo vendan más caro y embotellado, mutilando el producto nacional, como muchos ejemplos que podría dar.
El obrero tiende a quejarse más, a ser más aislado de la sociedad y a no preguntarse qué hará para sobresalir o por lo menos que si tiene probabilidades de alcanzar la libertad. “El obrero moderno carece de individualidad” (Paz, 2008;74).
La revolución rusa fue encabezada por obreros, a pesar que no era un país industrializado. La revolución que dirigió Mao, fue motorizada por los campesinos, y la revolución cubana triunfó con campesinos y obreros. Cada dirigente de cada revolución tenía ideologías políticas y ninguno luchaba por ningún interés personal. ¿Será por eso que la revolución mexicana no triunfó o no tuvo el resultado esperado?, ¿Porque Zapata y Villa nadaban en un río de penurias políticas?



Hablando de Mazatlán del siglo XXI. Es una pequeña ciudad con muy pocos obreros, por la falta de fábricas. En cambio, es una ciudad de trabajadores-empleados, por ser puerto turístico. El capitalismo, nos deja claro que no le importa explotar al máximo a un hombre con tal que sus ganancias se dupliquen. Asímismo, nuestro brillante gobierno no se preocupa por producir hombres, con valores y virtudes, creyentes de la patria y su grandeza; nos han abandonado en un mundo que nos llama “capital humano” y que nos obliga a serlo si queremos vivir. Un México (así como un Francia, un USA, un Japón, etc) que vive de deportes, spots y telenovelas; que la calidad de vida se basa en la cantidad de bienes materiales en posesión.
De este modo, la mayoría de las personas entramos en la necesidad de trabajar arduamente para una minoría de personas, y por medio de la publicidad nos obligan a trabajar si queremos sobrevivir en el mundo material. Al mismo tiempo hacemos y entramos en una sociedad débil (digo débil porque en mayo de 2009 se demostró: un pequeño virus llamado “influenza” provocó psicosis en el país) y sumisa, las grandes empresas absorben nuestro tiempo despojándonos de nuestra naturaleza humana para decidir y pensar, dicha naturaleza se denigra a través del alineamiento televisivo y demás trabas respecto a educación.

El recelo de un mexicano al otro es uno de los obstáculos más comunes de nuestro tiempo ante la cuestión: ¿Por qué no progresa México, por culpa de quién? Podemos decir que a un mexicano le da envidia que otro mexicano progrese, ese es un gran problema de nuestro tiempo. Al ver a un compañero progresar nos da envidia porque a el se le presentaron oportunidades que a ti no y muchas veces por algún conocido en el lugar donde lo ves triunfar. Pero, esa es una verdadera problemática tanto en el sistema como en la sociedad. En el sistema, debemos haber pobres para que haya ricos y el dinero circule; unos deben estar arriba y otros abajo. Y en la sociedad igual, pero no debe haber ese sentimiento poco benigno hacia el compañero sobresaliente, al contrario, tomar su ejemplo e intentar sobresalir, a ser mejor ciudadano crítico y hacer que merezcamos un buen gobierno, porque al final: cada pueblo tiene al gobierno que merece.
Las clases sociales en México son muy ambiguas, como el propio mexicano. Pareciera que hay una nueva clase social, una combinación de la clase media: clase media baja, media, media y media alta. Una clase enajenada y maquillada con deudas, aparentemente feliz.
Octavio paz habla del grito que nos une e identifica como patriotas, un grito patriotero, “viva México hijos de la chingada”, no hay grito más vulgar y más nacionalista. Lo impredecible del mexicano ha hecho ambiguo el significado de algunas palabras, como ‘chingar’ o ‘chingada’. Vemos que en Latinoamérica se usa la palabra para determinado adjetivo, cosa o acción, pero luego nos damos cuenta que en México se usa para muchísimas expresiones, cayendo en la dependencia del tono o del ánimo con el que se repite dicha palabra. Asimismo, los múltiples significados de ‘chingada’, nos dice el estilo de vida que ejerce el mexicano. Sin sentido y estilo propio, indiferente y conformista.
Al retroceder en el tiempo para conseguir etimológicamente la “chingada”, Paz hace énfasis en la colonia y en la Malinche, ya que la Malinche es la “chingada”, que no es otra cosa que “la mujer violada” y como ya sabemos: la Malinche no fue violada pero sí usada. Sin la Malinche, Cortés no hubiese podido conquistar a los indígenas.
El mexicano común y corriente suele olvidarse de su historia y a no preguntarse por qué nos llaman mexicanos y no mexicas. Es cierto que nos olvidamos de nuestra propia historia, quizás sea porque el mismo sistema así los dispone (con la noticia no tan nueva: en los libros de texto de primaria no se verá la conquista y la colonia). Adrián García dice con cierto acierto que “en los últimos años en el País y en nuestra misma entidad, razones políticas o de intereses no muy claros, se ha impulsado la reducción si no es la desaparición de la enseñanza de la historia, cortando de tajo la oportunidad de conocer y reafirmar nuestra identidad”
En México no sólo nos avergonzamos de ser mestizos, si no tampoco deseamos que nos llamen indios o españoles. Se ha negado a conocer su origen, el por qué de las tradiciones y costumbres; él sólo existe en su mundo negado a su identidad, él sólo compra ‘banderitas’ y va a dar el grito el 15 de septiembre como todos, sin preguntarse: ¿por qué lo hago? Si indagamos y comparamos la Independencia de México con la actualidad, podemos percatarnos que nunca hemos sido independientes. Con la deuda externa y la crisis financiera basta para saber que en México dependemos de otros países para su desarrollo. Y aunque después de la guerra de independencia, México ya no tuvo contacto político con España y por lo tanto se buscaba eliminar la tradición colonial, el mexicano no pudo dejar de creer en la virgen y en cristo, no pudo poner nombres indígenas (ya que para 1810, la inmensa mayoría ya se llamaba José, Luis, Juan, Pedro, etc.), así como no pudo cambiar sus tradiciones y costumbres. Sin embargo, en México no nos consideramos nada, sólo gente; cuando realmente nos sentimos mexicanos es cuando se radica en el extranjero y cuando juega la selección mexicana de fútbol. De lo contrario, sólo somos el mundo trabajando, y digo el mundo porque en México veo a todo el mundo, raza con genoma humano único, gracias a su conquista, invasiones, emigraciones e inmigraciones; por eso sólo somos personas en el ombligo de la luna sin saber qué hacer para que todos estemos conformes. De otro modo, bien dijo un alemán: “si tuviéramos la ubicación geográfica de México, ya fuéramos la primer potencia mundial”.

En Latinoamérica se dice: ‘En México son muy machos, aquí le suben un centavo a la tarifa de transporte y ya estamos inconformemente incendiando algo’.
Si bien, puede o no ser cierto esa conclusión, pero yo diría que más que en México, estamos hablando de la provincia, yo veo a un Sinaloa más sumiso que a un Guadalajara, por ejemplo.


El mexicano es muy malinchista, en especial, muchas veces prefiere las cosas o marcas ‘gringas’ a cualquier cosa hecha en Michoacán o en Oaxaca.
Aunque si comparo al mexicano promedio con el gringo promedio, me quedo con el mexicano: los gringos tienden a comer chatarrería rápida, careciendo de cultura culinaria, y el mexicano no, el mexicano tiene sus respectivos platillos con una serie de especias. Todo gringo está obligado a ir a centro comerciales como lo es wal-mart y consumir sintetizadamente, el mexicano más común va a la típica tienda de la esquina y compra su verdura, su carne, y hace un festín. Los gringos sucumbieron a vivir en soledad e individualismo, en departamentos o en casas con jardín con suficiente diámetro para tener su vida privada, pues más privada. Y al mexicano típico, la mayoría de las veces no le importa como sea su casa o que tan junta esté con la del vecino, pues mientras tenga donde quedarse, y si su vecino le pide la plancha prestada, la estufa porque se quedo sin gas o algún tendedero, éste cede a prestar dichos servicios.
El mexicano cuenta con cierto compañerismo extraño que ninguna nación tiene, más ‘valemadrista’ ante las injusticias sociales, ante las artimañas del amor o del sufrimiento, ante la responsabilidad de la escuela o del trabajo, podría decir que es muy indiferente, rico en espíritu en cuanto a ser feliz con lo que tiene y aprovecharlo.
Me tomo la confianza para decir que México dejará de ser feliz cuando le quiten su fútbol, la iglesia, la corrupción, la televisión y sobre todo, cuando le quiten sus fiestas.

lunes, 15 de marzo de 2010

Chivas vs pumas 2010

Las ninfas llegan, los niños revolotean y nosotros con una indio vemos el partido... Que se tornó un poco monótono.

¿qué ver en la tele?

Un video algo subjetivo para los ingenuos y objetivo para los videntes.
Chéquen cómo la televisión dicta nuestro caracter... Así como diversas formas de pensar y actuar, de expresarnos y de sentir.

sábado, 6 de marzo de 2010

Violadores del verso




Me gustaría morir un rato y ver la cara que pones por mi ausencia para que sepas lo que has perdido, y luego volver a este puto mundo de mierda con una sonrisa de como si nada hubiera ocurrido.


lunes, 1 de marzo de 2010

Mario Benedetti y Dios

Yo no sé si dios existe, pero si existe, sé que no le va a molestar mi duda.